
Lucifer’s angel said: ¿sabes de que me entere? –escribí, y ella no tardo en responderme.
Starting again: no se, dime ¿de que? –pregunto ansiosa, sonreí.
Lucifer’s angel: leaving the hell, va a Venezuela… promocionando su nuevo material…
Starting again: aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh –escribió, seguido de varias caritas –no lo puedo creer, ¿Cómo te has enterado?
Lucifer’s angel said: en una pagina exclusiva a la que me cole, si quieres puedes averiguar por tus propios métodos…
Starting again said: no, yo… te creo –aseguro –confió en ti, si dices que ellos vienen, es por que vienen… -acto seguido me mando una solicitud para encender su cámara, la cual acepte.
Tenía su cabello rubio recogido en una coleta, con algunos mechones rebeldes esparcido por su rostro, sonreí a su imagen. Era muy bonita.
Starting again said: quería decirte algo, bueno pedirte… ¿no crees que ya es tiempo de que nos conozcamos? –escribió, y yo negué un poco.
Lucifer’s angel said: no lo creo…
Starting again said: por favor, ven aquí, o yo voy… ¿de donde me dijiste que eras? –pregunto, suspire.
Lucifer’s angel said: aun no te lo he dicho, además no crees que es peligroso… ¿y si soy un acosador, un enfermo o algo por el estilo…? –pregunte –me asusta que seas tan confiada.
Starting again said: un acosador abría aceptado mí propuesta a la primera, y no estaría citando lo que pudiera ser ¿no crees? –hiso una carita de contrariedad, que me hiso desear reír –creo que solo eres un chico que por alguna razón… no quiere conocerme.
Encendí el micrófono.
-en verdad ¿quieres saber quien soy? –le pregunte, y ella sonrió hacia la pantalla, supe que esa sonrisa era para mi.
Satrting again said: claro que quiero, yo voy donde tu me digas… -aseguro, y yo suspire viendo su imagen. Sus mejillas se habían enrojecido, y esa piel tan blanca, era como crema y fresas.
-yo voy… te parece si nos encontramos en el concierto de The leaving the hell
Startin again said: enserio vendrás, para el concierto… ¿Cuándo será eso?
-inicios del próximo mes…
Starting again said: eso es mucho tiempo ángel… quiero verte ahora. –rei.
-no seas ansiosa, ya nos encontraremos… -suspire, y ella volvió a sonreir.
Starting again said: ya, entonces dime, como sabré que eres tu… -pregunto curiosa. Yo por mi parte volví a suspirar.
-ya que yo si se como eres, me acercare a ti, y te diré “yo soy tu ángel” –asegure, y ella se mordió el labio.
Starting again said: pero abra mucha gente…
-yo sabré como hallarte –le asegure, mientras la interrumpía a la vez. Ella volvió a hacer aquella carita de contrariedad, yo sonreí viéndola. Era muy linda, podías darte cuenta de eso a simple vista.
Parecía de esas muñecas de porcelana. Esas que tenía Samantha y mis primas cuando eran niñas, y que mi madre aun conserva en una habitación en la mansión de Alemania.
Starting again said: ¿prometes que estarás presente? –pregunto, y en su cara había duda.
-dijiste que confiabas en mi, tranquila estaré ahí…
-Leon interrumpió Iris, que en ese momento entraba en mi habitación sin tocar, como siempre.
-hey, estoy ocupado aquí –solté en alemán, olvidándome completamente del micrófono, y del hecho de que había estado hablando con Angélica.
Starting again said: ¿hablas alemán?
-me tengo que ir, chat luego –acto seguido me desconecte. -¡Irina ¿Qué crees que haces?! –le grite, detestaba que hiciera eso.
-no encuentro, las cintas de mi cabello… -soltó, mientras seguía rebuscando en mi armario.
-¿crees que vas a encontrar las cintas de tu cabello aquí? –le pregunte incrédulo. Ella se detuvo en medio de su labor, y volteo a verme con sus grandes ojos castaños.
-tienes razón… -suspiro, acto seguido tomo asiento en mi cama –pero es que… no las veo desde ayer…
-¿se perdieron todas? –pregunte –tienes muchas cintas…
-no, porque yo quiero las de seda azules, para el espectáculo de esta noche… y esas no se consiguen así nada mas –soltó, y yo la verdad no veía cual era le maldito problema.
-y si te cortas el cabello, así ya no necesitarías, esos metros de cinta… -ella volteo a verme de golpe, como si le hubiera dicho la mas cruel de las palabras, el mas terrible de los improperios.
-no vuelvas a sugerir eso… mi cabello es demasiado hermoso –dijo mientras lo tomaba, y pasaba sus dedos por el mismo. Lance una vista al mismo, un metro setenta y nueve centímetros de cabello perfectamente rubio, la estatura de mi prima.
-¿Qué tanto miras? –me pregunto ella, yo negué.
-solo me quede pensando… en el color del cabello de una amiga, el tuyo es mucho mas rubio que el de ella…
-si –sonrió ampliamente –gracias, me encanta saberlo… -la mire sorprendido.
-no, el halago era para mi amiga, su cabello es como el trigo, me gusta mucho mas… -ella me hiso una mueca, y me saco la lengua.
-a mi parecer debe ser un rubio opaco –soltó desdeñosa, me reí de su cara –y bueno, de donde conoces a esa amiga.
-de por ahí… -suspire -¿Dónde están los demás? –le pregunte.
-pues… han ido al correo… mi padre y mi tío quedaron en que hoy llegaría el nuevo encargo de… ¿nuestro vino especial? –soltó, mientras sus ojos se llenaban, de un deseo inigualable.
-ya veo… entonces era eso… se me hacia raro que Isobell, no hubiera venido a charlar conmigo. Y tú… ¿buscando cintas, en vez de ir a por el banquete?
-uf, no te burles… mis cintas son… importantes, pero deberé seguir después, siento que me quedo sin energía –soltó mientras dramáticamente, caía en mi cama, sus cabellos esparciéndose en la misma, una visión interesante.
-ve Irina –la apure. Ella sonrió, dejándome ver sus pequeños colmillos.
-cuidado con esa amiga tuya, primito –dijo, mientras se estiraba y besaba mi mejilla –no te vayas a enamorar –me susurro en el oído, me estremecí.
Ella soltó una carcajada.
-nos vemos luego león… -acto seguido salió de mi habitación, así como llego, a toda velocidad.
-¿Qué no me enamore?, pero que tonterías esta pensando Iris –suspire, pero enésima vez y volví a lanzarme en la cama. Así que me encontraría con ella, en el concierto en argentina.
Esperen, ¿Qué?
-¿encontrarme con ella en argentina? –me pregunte, mientras me incorporaba de golpe -¿En que momento acepte eso? ¿Cuando…? ¿Que? ¿Que me paso que acepte eso? –me pregunte, mientras daba vueltas por la habitación.
Me sulfure, di vueltas, me di una ducha, volví a salir, le marque a mi hermano, no contesto. Seguí dando vueltas, hasta que deduje, que quizás no era tan grave, solo que ella se enteraría de que “su ángel” era en verdad Leonardo Kaulitz, su amor platónico, segundo guitarrista de su banda favorita.
-¿Por qué me preocupo tanto? –me pregunte, no es la gran cosa, trate de convencerme.
Y sin darme cuenta, el mes se me había pasado, y yo ya estaba en un avión camino a argentina. Barajaba mis opciones, la posibilidad, de lanzarme del avión, después de todo no moriría, solo pasaría a ser un vampiro.
Negué, no aun no estaba listo para eso.
Hace dos noches que no hablaba con ella, y la verdad si quería verla.
-león… llegamos –me anuncio Samantha con una sonrisa, que yo no pude corresponder. Admitía que estaba tenso, nervioso, y ansioso, no sabia el porque.
Ella solo era una fan más.
No, eso no era cierto, ella era única, y diferente. Me había dado cuenta desde el principio. Había superado con una valentía inigualable la muerte de su madre, y ahora ya me sonreía casi tanto como lo hacía antes. Ella era única, lo sabía.
Al pisar tierra argentina, fuimos recibidos en el aeropuerto por una cantidad ridícula de fans. Ridícula por lo inmensa, nuestros guardaespaldas se encargaron de ponernos dentro de los autos, lo más pronto posible, y nos llevaron al hotel.
Dejamos las maletas, y comenzamos a practicar, la lista de canciones estaba lista, Dirk me tenía revisando unas notas con la guitarra.
El día del concierto, a pesar de todo pronostico, estaba nervioso. Sabía el número de asiento en el que estaría, porque ella misma me lo dijo, así que todo lo que hice, fue darle una foto suya a uno de mis guardaespaldas, darle el número del asiento y decirle que me la trajera después del concierto.
Tocamos todas las canciones de la lista, dimos uno de esos espectáculos únicos en la historia, y lo hice especialmente para ella, porque sabia que me estaba viendo.
Nos despedimos, mientras les lanzábamos agua, y recogíamos los que nos habían lanzado, para luego pasar al camerino. Era el momento, al fin me encontraría con ella, como se lo había prometido.
Espere pacientemente, hasta que tocaron la puerta, Isobell, abrió la misma.
-el señor león, me ha mandado por ella… -soltó, la voz del guardaespaldas.
-¿león? –Pregunto Isobell, desde la puerta –creí que no recibiríamos fans.
-ella es especial… -solté, mientras salía a su encuentro. En cuanto me vio frente a ella, se sonrojo vertiginosamente, me sonrió.
-¿ángel? –pregunto, y yo sonreí ampliamente.
-algo así… -acto seguido ella se lanzo a mis brazos, y yo la recibí con gusto. Esta pequeña sacaba lo mejor de mí. Enterré mi rostro entre sus cabellos, y sonreí.
Debí haberme reunido con ella, mucho antes. Ahora estaba seguro de ello.
se m kuidan chika... le sigo prontitoo
bye bye :)
PD: la primera imagen, es mi vision d angie...aunk klaro con un pokitoo mas d pesoo :D
Oww que hermoso Bells, te luciste esta vez, aww que lindo León, se volvio tiernito :B
ResponderEliminarSiguele Bella :B