Tom singing Pain of Love!

Este es el video d la semana. Votaron y lo eligieron... lA peor interpretación de Tom es: Tom singin' Pain of Love! :/

sábado, 15 de enero de 2011

¡Hallo Halley!


1era Parte

-¡baila! ¡Baila! –gritaba Bells, mientras se movía como loca muerta de la felicidad de un lado a otro.

-contrólate… -le pidió Kim, yo solo atine a sonrojarme mientras seguía viendo.

-¿se emborracho? –pregunte mientras veía a Bells. Y ella solo atinaba a morirse de la risa.

-¿con que se emborracho? –pregunto Tony, su novio mientras trataba de sostenerla.

-con coctelitos… -se rio Kimberly, mientras indicaba las copitas de ese trago delicioso, y a la vez desgraciadamente engañoso.

-¡Malditos coctelitos! –grito Bells molesta, haciéndonos poner nuestra atención en ella. -ya, ya es suficiente, dejen de ver eso –se quejo, mientras de un golpe cerraba la laptop de Kimy. “¡hey!” se quejo la misma

-veíamos eso… -solté quejumbrosa y sonriente, ella negó.

-no, no ya basta… podrán extorsionarme toda su vida con ese video… yo voto por que se lo destruya… -dijo, mientras se giraba hacia la laptop con esas intenciones.

-no, no, no… ese video es como oro… déjalo, prometo jamás enseñárselo a quien tu no quieras –dijo Kim, mientras la veía con un pequeño puchero. Se giro con la intención de ignorarla, pero solo se encontró conmigo, haciendo ese mismo gesto, con grandes ojos llorosos, y eso fue devastador.

Cual bomba nuclear.

-¡no se vale! ¡Son dos contra una!

-ah… ganamos –soltó Kim feliz, mientras tomaba su laptop, se acomodaba en su asiento y volvía encender la laptop. Yo fui con ella casi saltando porque habíamos ganado, acto seguido yo y Kimy golpeamos nuestras manos en ese juego que ella misma me había enseñado, y a que a Bells no le agradaba mucho.

Se sentó lejos de nosotras enfurruñada.

-solo se divierten… -dijo Tony, el cual aparecía en ese momento en la habitación.

-lo se, lo se pero me da rabia… fue solo una vez, hace tres años… una vez –dije mientras levantaba su dedo índice –y tendrán material para extorsionarme siempre. Ni siquiera me acordaba de ese video…hasta hoy…

El se rio, y no agrego nada, solo la abraso de forma cariñosa, contuve las ganas de suspirar.

-oh… que lindos… -solté, y ellos me sonrieron, era increíble que desde que los había conocido ellos seguían igual de juntos, y enamorados, eso me encantaba.

Desde que había conocido a Bells y a Kimy hacia tres años ya, cuando fui de visita a su país, me divertí mucho tomando en cuenta lo espontanea que podía ser Kimberly, y lo irónicamente graciosa que era Bells. Y Toni, el fue un plus a mi viaje. El es un chico del cual puedes hablar de todo, amiguero y con el cual podrías hablar durante horas, entendía porque estaban juntos.

-la cámara era la de tu celular, tu estabas grabando… ya me acorde… -soltó Bells de pronto, sacándome de mis pensamientos. Le propino un golpe en el brazo a lo que el solo sonrió, y la beso de sorpresa.

Otro “¡oh!” de mi parte.

-chicas… mas tarde no quieren salir con la guía turística del hotel… llegamos ayer y solo hemos estado aquí adentro… -se quejo Tony, mientras señalaba una de las paredes del hotel.

-a mi la verdad si me gustaría salir a conocer… que la estrellita nos guie… -soltó Bells emocionada.

-pero saben que yo no conozco caracas… mejor vamos con la guía del hotel… -propuse

-pero… ¿hoy? –pregunto Kim, apagando su laptop -falta poco para la cena… porque mejor hoy no cenamos todos juntos… conversamos en el bar, y mañana a primera hora salimos de turistas… y a la mañana siguiente el gran concierto…

-hum… apoyo la idea de mi bruji –soltó Bells, levantando ligeramente la mano.

-por mi esta bien… si quieren… -dije, y por ultimo Toni asintió.

-de acuerdo… entonces ¿a las seis en el restaurant del hotel? –pregunto y todas asentimos en común acuerdo.

Después de eso, yo me acomode en la cama con Kimy, y seguimos comentando el video y disfrutando del mismo, mientras que Bells, se había desaparecido de pronto.

-¿donde se fue Bells? –pregunte a Kimy, la cual medio sonrió de forma ladina.

-se fue a hacer travesuras con Toni… -soltó, y yo me confundí.

-¿Qué tipo de travesuras? –pregunte, aun sin entenderla bien.

-ya no te hagas la que no entiendes… -soltó ella –ya… ya déjalo, tu aun estas chiquita para entender de esto… -me dijo, yo negué, no, no quería saber, era demasiada información para mi inocente cabecita.

Suspiro.

-voy a salir… creo que cuando veníamos para acá vi a unas cuadras una tienda… me dieron ganas de comer papitas… -dijo, mientras se paraba en la cama, pasaba por encima de mis piernas, y se lanzaba para caer con suavidad en el piso. -¿vienes? –me pregunto.

-no… no quiero, ve tu…

-de acuerdo, entonces nos vemos a las seis en el restaurant –yo asentí, y acto seguido ella se fue.

Encendí el televisor, pero no encontraba nada interesante, y por ello en algún momento de mi total aburrimiento, me quede dormida.

Me removí incomoda, y gemí molesta al descubrí la mala posición de mi cuerpo. Me estire lentamente tratando de no quejarme, que mi brazo estaba doblado y me dolía un poco. Al ver a la ventana, pegue un salto, estaba oscuro.

Vi el reloj del velador, y eran las siete de la noche. Maldije un poquito por lo bajo, mientras saltaba de la cama. Las chicas debían estar molestas, fui hacia la habitación de Bells, que era la de enfrente, pero no me abrieron la puerta, entonces supuse que ya debían estar en el restaurant.

O bien se aburrieron de esperarme y se habían ido a algún otro lado.

Salí corriendo en busca del elevador. ¿Dónde estaba el elevador? , fui a la izquierda, pero me pareció que si seguía por hay no llegaría, así que fui a la derecha y camine, y camine solo para encontrarme con una ventana de cristal. Fui a la izquierda y recorrí todo lo ya recorrido, y entonces encontré el elevador.

-¡a vaina debí venir por aquí desde el principio! –me queje, mientras presionaba ansiosa el botón con la flechita inclinando hacia abajo, lo presione una y otra vez.

Entonces la puerta se abrió yo entre rápidamente, sin fijarme en las demás personas que ahí estaban, presione rápidamente el botón que decía PB, ósea planta baja. No debíamos tardar mucho, después de todo solo era el piso veinticuatro, pensé sarcástica.

Moví el pie al ritmo de la música del elevador, y me gire para dedicar una mirada de disculpa a las demás personas que ahí estaban, mas mi boca se abrió ligeramente al ver quienes estaban ahí. Parpadee un poco para asegurarme de que lo que veía no era ninguna aparición.

-Georg Listing… -dije mientras veía a uno, el cual sonrió medio nervioso o esa fue mi impresión –y Gustav Schafer – el soltó un “hallo” .una inmensa emoción me recorrió al verlo, era mas lindo en persona que en imágenes y eso.

Emocionada empecé a buscar en los bolsillos de mi chamarra, mas no encontré ni el más miserable papelito, ni una pluma. Los vi y empecé a hacerles una seña con las manos como si estuviera escribiendo.

-do you want our autograph? –me dijo Georg, pero mira que no les había entendido nada. Pero aun así asentí a lo que me había dicho, y me alegre de eso, ya que vi como Georg sacaba un marcador punta gruesa negra de su bolsillo trasero.

-vaya que vas preparado… -dije, mas el no me entendió nada, eso fue obvio.

Luego el me hiso una seña, mas no lo entendí.

-pepel… -soltó entonces Gustav, contuve las ganas de suspirar –pepel… -repitió

-papel… -dije entonces y ambos asintieron, seguro debían saber una que otra palabra básica para este tipo de ocasiones, en los que el idioma nos levantaba este tipo de barreras.

No tenía papel, pero tenia una camiseta de color blanca que podía servirme, así que me saque la chamarra, y les di mi espalda, y señale con mi mano mi espalda. Ambos parecieron entender porque sentí que empezaban a escribir.

-what is your name? –me pregunto Gustav, y esta vez si entendí lo que me decía.

-Stella… -les dije, y ambos siguieron en su tarea. Cuando terminaron ellos soltaron algo en alemán, y esta vez ni siquiera intente entenderles, porque sabia que no lo haría.

-entonces el ascensor se detuvo en la planta baja, y supe que tenia que bajar, y ellos lo hicieron conmigo. Volví a mirarlos y no pude creer que en verdad los tenía en frente.

Digo sabia que debían estar en el país, por el concierto que darían dentro de dos días, pero ¿en el mismo hotel?

-nice to meet you… -soltó Georg con una sonrisa amable, tomo mi mano y me dio un beso en la mejilla.

-feliz… gusta conocerte –dijo Gustav en su precario español, y contuve las ganas de suspirar, era tan lindo. Me dio un delicado abraso y luego beso mi mejilla. Casi me ahogue en la emoción.

Gustav Schafer me había besado en la mejilla, me moría por ver lo que habían escrito en mi camiseta.

-good bye –me dijo Georg, y luego Gustav volvió a dedicarme a mí, solo a mi una gran y linda sonrisa.

-bye schon* –soltó y no entendí lo que me había dicho, pero no importaba lo había dicho el.

Los vi alejarse hacia la recepción, y yo me quede ahí estática. ¿Los había conocido? No era que mi mente al fin se había vuelto loca, ¿habían sido Georg y Gustav?

Solo para quitarme la duda corrí al baño de mujeres, y me saque la camiseta.

Sonreí al leer.

Thank you for be our fan Stella… Georg Listing –y alado de su firma estaba la firma de –Gustav Shafer y un –continue being so great – y en la parte inferior en letra imprenta habían puesto el nombre de la banda. Debía ir a preguntarle a las chicas que significaba lo ultimo, aunque si me daba una idea. Sonreí ampliamente, era el mejor día de mi vida.

-las chicas… -me repetí para mi misma. Recordé que las había dejado plantadas, fui hacia el restaurante del hotel, y al pasar por la recepción me fije que el reloj decía “ocho y diez”, que tanto tiempo se fue en el elevador. NO, no seguramente fue cuando me perdí por no encontrar el ascensor.

Llegue agitada al lugar de encuentro, y lo siguiente que vi, si no espere encontrarlo. Aun así la más grande sonrisa se extendió por mi rostro. Era algo digno de recordar. Este más que el mejor día de mi vida, seguro seria el mejor viaje de la misma.

*schon: linda, hermosa