Tom singing Pain of Love!

Este es el video d la semana. Votaron y lo eligieron... lA peor interpretación de Tom es: Tom singin' Pain of Love! :/

Cap.10


Is
Tome el mango del arma con fuerza, y siguiendo las indicaciones de George, dispare al blanco, una y otra vez, hasta que se acabaran las balas del arma. Al terminar Georg examino la lámina, y con una sonrisa me dijo, que casi todas habían dado en el blanco.
Luego me la acerco, y efectivamente, no cabía en mi alegría. Al fin y al cabo, yo  sabía disparar bien.
-bien, al fin esto a terminado… cumplí con lo que me pediste –soltó, el con aquella sonrisa tan amable.
-muchas, muchas gracias Georg, estoy en deuda contigo –le dije, mientras le daba un delicado abraso.
-no fue nada Bells, aun así te pido que reconsideres esa idea de… irte a meter ese día, no es seguro –soltó.
-lo se, no lo es para nadie, pero yo quiero ir… ya no soy esa debilucha que debía ser defendida –sonreí –gracias a ti, y ano lo soy.
-cuando Bill se entere… -yo lo ataje.
-cuando Bill se entere, hará una rabieta que después se le pasara… -le asegure, y el negó.
-no será tan fácil, el se preocupa por ti mas que nadie, y eso lo sabes… no tomara nada bien esto. –aseguro y yo asentí.
Haría más que una simple rabieta.

-¡deténganse! –había escuchado que gritaban, abrí rápidamente la puerta de la casa, y me encontré con un conjunto de voces, y gritos. Pude reconocer los de Simone, y Ania.
Avance hasta las escaleras, a carrera y vi como al tope de las escaleras, estaban Bill y Tom, peleándose. Como nunca antes lo habían hecho.
Bill arremetía contra Tom, una y otra vez. Mientras que Tom, solo trataba de defenderse, y repetía cada tanto palabras como “para esto”, “no quiero pelear contigo”, más Bill no le prestaba atención, parecía cegado por la rabia.
-¡Bill para! –le grite, entonces el volteo a verme al mismo tiempo que descargaba todo su peso contra Tom, el cual perdió el equilibrio y rodo escaleras abajo. Bill apenas pudo sostenerse del pasamanos, así que la fuerza de gravedad lo hiso caer poco después de Tom.
Retrocedí, aun así Tom cayo justo a mis pies. Inconsciente.
Le había pedido que se alera de mi, le había dicho que mantuviera la distancia, aun así me preocupe por el, y me agache para saber de el. Tome su pulso, y gracia sal cielo, solo estaba desmayado.
-¡esta bien! –anuncie a una angustiadísima Simone, mientras yo iba hacia Bill, el cual había caído sentado en el primer escalón. Tenía la cabeza en medio de las rodillas.
Me acuclille frente a el, y pregunte -¿Por qué a ocurrido todo esto?
-es mi culpa… -soltó de pronto mi hermana, me gire  a verla, preguntándome ¿Por qué seria su culpa?
-estaba presionando a Tom -¿presionándolo? –y me moleste, y dije algo que no debí…
-¿Qué cosa? –pregunto, mirándola a ella, y después a Bill -¿Qué…?
-ella dijo… que… que Tom… -empezó Ilse, mas se detuvo al ver la mirada que le lanzo Bill, yo me volví a poner de pie.
-no entiendo… que el quiera, ¡es mi hermano! –soltó Bill frustrado -¡¿Cómo que te ama?! –yo vi con reproche a Ania, y a Tom. Ya esto estaba hiendo mas allá, y la paciencia se me estaba acabando.
-ven amor… -dije, mientras tomaba el brazo de Bill, el me vio un poco con duda, mezclada con reproche. –Vamos a hablar… -solté, y el se soltó de mi agarre y se incorporo solo.
Estaba muy molesto.  Jamás lo había visto así, en estos seis años de estar juntos. Ni siquiera cuando me había fugado para salir con los gemelos y sin guardaespaldas.
Suspire, y subí las escaleras detrás de el. 
Al llegar a la habitación me sorprendí de que los mellizos estaban en la habitación, corrí a saludar a mis bebes. Alie, ya estaba muy despierta, cabellos rizados y su piel extrañamente apiñonada. Enterré mi rostro en sus ropitas y aspire su aroma a bebe. Una mezcla entre aceite Johnson y leche.
Bill estaba sentado en la cama jugando con las manitas de Stef.
-desde cuando… -empezó el, y luego negó –no puedo creer que Tom me haga esto… el a estado, a sido… el supo lo que sentí a por ti desde el principio, ha visto todo lo que hemos pasado… y esto…
-no tiene excusa, ni explicaciones, lo se. –suspire de nuevo, y avance hacia el, aun con la bebe en mis brazos –pero lo que hiciste ahora… no estuvo bien.
-¿Qué crees que sentí cuando escuche a Ania diciendo que mi gemelo amaba a mi mujer? –me pregunto y calle  -¿Cómo crees que se sintió aquello?, me dio tanta rabia con el, con todos…
-el tuvo que estar cerca de mi… porque tu no estabas, y tuvo que cuidarme y preocuparse mas que antes, porque sentía que te lo debía… en algún punto de ese proceso se confundió. Yo espero que se de cuenta de su error pronto…
El se mantuvo en silencio, esperando a que continuara.
-bien… creo que el a idealizado en mi a la mujer que el quería, ya sabes a Ania, y al mismo tiempo a alguien que no lo dejaría… -el pareció estárselo pensando –el no me ama realmente, solo es cosa de tiempo para que se de cuenta…
-no se si lo que dices… sea totalmente cierto, como sea ya no quiero pensar en esto –se acomodo mejor en la cama, y yo ui a su lado, le bese los labios, las mejillas y luego el cuello, acaricie el mismo, y enrede mis dedos en su cabello.
-ya veras que las cosas saldrán bien… -murmure, y el me abraso, sin agregar nada mas.
El resto de la tarde nos quedamos juntos, en la cama, jugando con los bebes, mientras Damian dormía tranquilo en su alcoba, ni siquiera se percato de la pelea que habían tenido Bill y Tom, y eso me parecía perfecto.
Al finalizar el día, baje para pedir que nos subieran la cena, y fue cuando me entere de que Tom se había roto el tobillo, y que estaría inmovilizado por aproximadamente un mes y medio.
No era mi plan, pero aun así no pude evitar pasar por su habitación. Estaba dormido, y a su lado mi hermana.
-¿Dariana? –la llame, y ella frunció el ceño ante la pronunciación de su nombre. Se puso de pie, y salió de la habitación conmigo.
-quiero pedirte un favor… -solté, y ella se mantuvo en silencio, para que yo siguiera.
-mantén la boca cerrada, y muérdete la lengua la próxima vez que se te por hablar con tanta libertad de temas tan delicados –le solté –esta vez lo escucho Bill, y mira lo que a ocurrido, si Dam, no hubiera estado dormido, si el hubiera escuchado algo, ¿Cómo se lo explico? –pregunte, ella no hablo –se que solo te preocupas por ti misma… pero aquí eso es lago que no se lo puede hacer…
-como dices eso, he vivido todo este tiempo angustiada por ti…
-estaba muy bien antes de que llegaras a complicarme la vida, ¡no interfieras mas! –le grite, furiosa. No podía soportar la idea, el saber lo mucho que esto había afectado a Bill, el estaba furioso, pero pasaría a estar triste, eso lo sabia, lo conocía.
Y Tom, el ahora estaría carente de libre movilidad por mucho tiempo.
-no te atrevas… no me vuelvas a alzar la voz, jamás lo habías hecho antes –soltó, mientras empezaba alterar su gesto.
-viniste aquí por “estar angustiada por mi” –dije poniéndolo entre comillas con mis dedos –no estuve segura de eso antes, no lo estoy ahora… y la verdad si ya verificaste de que estoy sobrellevando esto bien, de que no estoy tirada en una cama llorando la muerte de mi bebe, entonces ¿Qué diablos haces aquí?¿porque sigues aquí? –le grite, y al instante un intenso silencio se abrió paso en medio de ambas.
Las lágrimas aparecieron en sus ojos, y yo retrocedí.
Me dolió decir aquellas palabras, pero ya las había dicho. Dentro de mi había tanto resentimiento en su contra, que desee llorar y gritarle aun mas, pero a pesar de eso retrocedí.
-solo… ten cuidado con lo que dices –dije manteniendo una expresión seria, fría, como había aprendido y Sali de ahí, fui hacia mi habitación y abrace con mucha fuerza a Bill.
El no supo lo que me ocurría, pero aun así, me sostuvo muy cerca de su pecho y de su calor.

Un nuevo día llego, y con el solo mas problemas y cosas con las cuales preocuparse. Había un pequeño detalle en el que no habíamos reparado el día de ayer, y lo habíamos notado hoy, cuando Dirk habría llegado y nos había soltado algo como:
-entonces Tom, no va a estar en la emboscada dentro de tres días…
Fue en ese momento en el que yo capte eso, en el que Bill lo hiso, todos lo hicimos.
Varios improperios fueron soltados, ese era uno de  los jefes fuera de la operación y sabía que Tom estaría rabioso, en cuando despertara y viera su situación. Si es que ya no lo sabía.
Kimberly escucho atenta los acontecimientos de la noche de ayer, y era consiente de que cada tanto se mordía la lengua apara no decir lo que pensaba, después de todo Ania y ella nunca se habían llevado bien.
El día de hoy mi hermana, mantenía una distancia de mí. Algo que no hacia antes, y la verdad estaba tan ofuscada y sensible, que se lo agradecí. O era simplemente que estaba molesta conmigo. Sea como sea, la entendía.
Salimos a sentarnos en el jardín. Era realmente tranquilizador. Solo nosotras y los niños. Adriane, Ariel, y Stella. Bueno Stella, era una mujer grande, pero al verla jugar de esa forma con las niñas, parecía una creatura de cinco años, o menos.
Vi a Damian sentado viendo hacia el cielo. Fruncía el ceño, y achinaba los ojos, como si intentara ver algo a mucha distancia, suspire y lo llame.
-mami… -susurro, mientras se giraba en mi dirección, aun sin avanzar.
-ven mi amor… -dije, mientras gateaba sobre el húmedo césped, lo tomaba de la manito y lo acercaba a mi. -¿Qué pasa mi niño bello, porque veía tanto el cielo?
-no lo veía… -gimió en mi pecho, apretó mis manos –mami, ¿Por qué ya no puedo ver el cielo? –voltee a ver a Kim, la cual pareció tan sorprendida como yo, por las palabras del niño –amor, ¿puedes verme? –le pregunte, y el negó.
-¿porque ya no puedo verte mami?
-¡Bill! –grite de golpe, y tome a Dam entre mis brazos, corrí al interior de la casa. -¡Bill!
-¿Qué ocurre? ¿Damian? –pregunto, mientras bajaba de a dos los escalones.
-hay que llevarlo al medico –pedí, y el asintió. Sabia que esto pasaría, peo no tan pronto, no en ese momento. Lagrima instantáneas bajaban por mi rostro, y apreté muy cerca a Damian, en el transcurso al hospital, y al llegar me dijeron lo que ya sabíamos.
La perdida de la vista de mi hijo seria progresiva, y al final la había perdido completamente. No importa cuanto lo había pensado, ni cuando me había preparado, el golpe fue casi devastador.
Apreté a mi hijo y llore, y Bill me abraso, repitiendo cada tanto un “lo siento”, no sabia porque, tampoco se lo pregunte, yo solo lo quería cerca.
Al volver a casa, informamos lo que seguramente ya todos sospechaban. Y después pasamos a la habitación de el, para que se acostara a dormir, aun así después de todo el seguía bastante despierto, llenándonos de preguntas.
-¿ya no voy a ver nada mami? –me había preguntado, y ¿Qué podía decirle?
¡Dios!
-hijo se que es difícil, y que tienes muchas dudas… pero ya te explicaremos después…
-pero papi… ¿Cómo voy a leer? ¿Como voy a jugar con Adri? –nos pregunto -¿Cómo veré la sonrisa de mi mami? ¿Que le digo a mi hermano cuando vuelva? –no teníamos respuesta, y ya estaba llorando de nuevo, desesperada.
-hijo… ya mañana será otro día, y te explicaremos… -le dijo Bill, mientras besaba su frente.
-se quedan hasta que me duerma –nos pidió, y nosotros aceptamos.
Ninguno de los dos, lo quería dejar esa noche. Sobre todo ahora que sabíamos, que sus noches serian mas oscuras para el, que para nadie mas.

2 comentarios:

  1. Dios casi lloro, cuando lei que Damian perdia la vista!!, me llego muy fuerte al bobo (corazón)
    Siguele! Bells, y ojalá que maten al que le hizo esto a los gemelos, y a los mini gemelos!

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