“Nada nunca volverá a ser igual, yo tampoco”
Vi a Ary recorrer de un lado al otro de mi habitación, mientras yo sentada en el filo de mi cama me sentía confundida. Se había aparecido repentinamente en la puerta de mi casa, sin avisar. Tanto tiempo sin verla, tanto tiempo sin saber más de ella, que los pequeños detalles que me contara mi madre y mis hermanos.
Nada más.
-¿y bien? –me pregunto muy cerca, no me había dado cuenta, en que momento se había acercado tanto.
-¿y bien que..? –conteste, y ella me frunció el ceño. De pronto su rostro se altero y cambio. La rabia, y el enojo que había visto, se convirtieron en pena, ¿culpa?.
-lo siento… lo siento por no haber estado aquí, contigo. Se todo lo que paso y yo… yo…
-no entiendo porque has de sentirte mal por la muerte de Daniel, después de todo ¿tu y mi padre no estaban a favor del aborto desde el principio…?. Si, si lo estaban –conteste mi propia pregunta.
-yo… no entiendes que estaba preocupada por ti… tenias dieciséis años ¡dieciséis!
-no necesito que me recuerdes la edad que tenia, lo se perfectamente –le conteste, en un tono de voz mas alto. Ella suspiro.
-terca… aun no entiendes que solo queríamos lo mejor parar ti… Bill, es una persona peligrosa, los últimos seis años me los he pasado angustiada, preguntando constantemente por ti… esperando en algún momento encontrarme con que has muerto… y todo por haberte equivocado.
-¿equivocado? –pregunte.
-si, fue un error en el que te involucraras con el, aun sabiendo los riesgos… acaso te volviste loca momentáneamente, o quizás tonta… no te das cuenta… aun así te fuiste con el… solo por esos niños
-¿esos niños?... esos niños como tu los llamas, tus sobrinos fueron y son los regalos mas bellos que la vida me dio, ¿Qué pretendes? ¿Que haces aquí?... tu sigues pensando igual que hace seis años… si es así, vete y no vuelvas.
-no me pidas eso… si estoy aquí es por lo que a ocurrido con uno de los niños, y porque te repito me angustio por ti…
-no te angusties, no lo necesito… hasta ahora he podido con todo esto… y estoy segura de que aun puedo mas, así que si quieres quédate… pero ten en cuenta, estas dentro de una mansión perteneciente a peligrosos mafiosos…
Su expresión volvió a cambiar, y miro a su alrededor, como si en vez de estar en una casa, estuviera dentro de una trinchera, o algo por el estilo.
Suspire.
-mejor vete Ania… -ella pareció dolida por mis palabras, miro a su alrededor y luego de vuelta a mi.
-no, vine a quedarme y a saber de ti… he pedido muchos favores, en mi trabajo y estudios… así que me quedo… -soltó segura, y yo volví a suspirar.
-de acuerdo… ¿tus cosas? ¿maletas? –le pregunte para poder ubicarla en alguna habitación, y ella volvió a mirar confundida a su alrededor.
-pues creo que… lo he dejado todo en el… el taxi –después de eso, soltó un conjunto de improperios, que me sorprendieron bastante. Cosas que solo escuchas en las paradas de camioneros.
-Ania… -la reprendí. Y ella solo salió de la habitación. Me fui detrás de ella. Bajo las escaleras velozmente, y sus pisadas contra las escaleras, llamaron la atención de Tom, Ilse, y Kim los cuales abrían estado en el salón.
-¿Qué ocurrió? –pregunto Ilse, a ver lo presurosa que estaba Ary. La cual ya había abierto la puerta de la entrada, y había salido a revisar.
Espere a que regresara, pero al ver su cara supe que efectivamente había dejado las maletas en el auto.
-y… ¿Qué es lo que pasa? –pregunto Tom, esta vez.
-ha dejado el equipaje en el taxi –le explique en pocas palabras.
-eso puede arreglarse… -murmuro Kim, mientras sacaba el celular. Ilse ya lo había hecho, Tom ya estaba llamando, yo los detuve.
-tranquilos chicos yo me encargo… después de todo este jaleo lo a causado Ary… -volví a suspirar mientras tomaba mi teléfono, y marcaba -¿Cuál era el nombre de la cooperativa? –le pregunte a mi hermana.
-no lo se… no lo vi, era de esos que están fuera de la estación –volví a suspirar.
-hallo George –hable una vez me contestara. Le conté lo ocurrido, y le pedí que buscara las maletas de Ania.
-¿tengo que matar a alguien? –me pregunto divertido, al ver lo fácil de lo que le encargaba.
-si quieres… -sonreí, y acto seguido corte. –listo, se encargaran de buscar lo que perdiste… será fácil ¿a cuantos les ocurre esto? –pregunte, y las chicas se rieron un poco.
Al voltear a ver a Tom, note como su mirada me penetraba, mientras miraba a Ary y a mi, solté un bufido.
-voy a ver a Bill… -avise, mientras iba por mi bolso.
-yo voy… -soltaron Ilse, Ary y Kim a la vez.
-Ilse, quédate con Ton, habla con el, lo necesita –dije mientras lo miraba con reproche –Kimy, quédate con Damian, a querido verte hace días… y Ary… tu –no se me ocurrió nada que decirle, además parecía no querer quedarse sola, lo cual me parecía exagerado de su parte –ya pues, ven conmigo.
Tomamos mi auto.
-la persona que enviaste a buscar mis cosas… no le va a hacer nada a el taxista ¿verdad? –pregunto, y la mire de reojo.
-veras Georg es bastante amable… quizás solo le rompa un par de huesos –la expresión de espanto en su rostro, no tuvo precio. Reí a carcajadas.
-eres una tonta –le anuncie. -jamás enviaría a los asesinos a hacer esto… tenemos diferentes ves: los que nos facilitan la vida, los que nos protegen y los asesinos. –le explique –en este caso Georg es de mi entera confianza, y entra en los rangos de los que nos facilitan la vida, y nos protegen.
-¿Cuándo usan a los… a los asesinos? –pregunto nerviosa. Vi una ligerísima capa de sudor cubriendo su frente.
-¿quieres direcciones? ¿Nombres?, no me creerás tonta ¿verdad? –pregunte, y ella abrió de golpe los ojos –aparte de querer saber de mi… intentas averiguar ¿no es cierto?
Ella se mantuvo callada.
-lo sabia… ¿viniste sola, o te mando mi padre? –pregunte con brusquedad.
-he venido sola… hace mucho que no hablo con papa… yo…
-¿si te digo los nombres, que harás? –le pregunte. Ella me vio directo a los ojos, con recelo, por ultimo asintió.
-pues ya que me has descubierto… -murmuro –los hubiera mandado a la cárcel… los hubiera entregado. –negué
-de paso me entregarías a mi, a mis hijos y a Bill y Tom.
-ellos se lo merecen… -sus palabras me hicieron enojar, apreté el volante con fuerza –pero antes tenia la esperanza de convencerte para que te fueras, junto con los niños –solté una risa, que sonó muy histérica, y medio sarcástica.
Luego detuve el auto, Salí del mismo y note como Dariana venia detrás de mí. No sabía porque, ¿Por qué ella no podía entenderme?
Ingrese al hospital, era horario de visita, así que pase directamente a la habitación de Bill, al llegar a la habitación me tope con un guapo joven de cabellos rubios.
-señora –me saludo Andreas, con un ligero asentimiento de cabeza, después se fijo interesado, en mi hermana.
-te presento a mi gemela, Ania –el la miro, y asintió también a forma de saludo, luego volvió a dirigirse hacia mi.
-¿de completa confianza señora? –me pregunto, refiriéndose a mi hermana, siendo conocedora de la situación, negué. Y el volvió a asentir.
-aun así, va a ingresar conmigo… cualquier cosa, grito –bromee, y el sonrió un poco, antes de hacerse a un lado para dejarnos pasar.
Bill estaba levantado viendo hacia la ventana, camine directo hacia el, con una gran sonrisa en el rostro, feliz se lo veía tan recuperado.
-hola –dije, antes de darle un pequeño beso en los labios, sonrió solo un poco, y lo vi tensarse al fijarse en Ania. Mi hermana le lanzo una fría mirada. Mirada que el no se merecía, de ninguna manera.
-¿Qué te parece? –le pregunte a Bill –lindo, se a aparecido esta mañana en la puerta de la mansión… debiste ver la expresión de Tom –el asintió con otra pequeña sonrisa a lo que yo le había dicho.
-hablando de Tom ¿Qué mas a averiguado? –me pregunto, suspire.
-nada nuevo lindo –dije mientras acomodaba su almohada –lo mismo de siempre, ya sabes… ahora esta seleccionando a los que irán… tratando de evitar que el señor Luciano se involucre en esto. –el asintió a mis palabras, y Ania me vio confundida.
-¿ya conociste a tus sobrinos? –le pregunto mi marido, ella negó.
-acabo de llegar y… -se contuvo, la vi tragar seco –tu… -empezó, mas yo la interrumpí, temiendo que fuera a ser capaz de hacer sentir peor a Bill.
-a dejado su equipaje en el taxi –le conté –mande a Georg a buscarlo… -el rio.
-no se molesto… el puede ser bastante quisquilloso.
-no para nada, vez le caigo mejor que tu. –el se carcajeo –si, así es.
-seguramente –el acepto. Vio mis ojos, y supe, que el sabia lo que hacia, aun así no me importo. Haría cualquier cosa para cuidar de Bill, para que ya no se sintiera peor, no era su culpa, ni mía, era de esos malditos, pero ese era un tema para después.
Le conté que Kim, e Ilse habían llegado a la casa, y que estaba segura de que muy pronto Dirk estaría pasándose por aquí. También le dije que era lo más probable que saliera muy pronto del hospital.
-será mejor que vuelvas a casa… los niños están solos… -dijo, y entonces Ania que había estado viendo por la ventana volteo a vernos.
-no, no quiero… -me queje, mientras me abrasaba a el.
-sabes que aun así, tienes que irte ahora… -suspire, si lo sabia, pero Bill me hacia falta todas las noches. Lo necesitaba, pero aun así me mordí el labio, y voltee a verlo.
-de acuerdo… volveré mañana, vendré mas temprano –le informe, y el asintió con una sonrisa –me incline, y lo bese, note reservas, pareciese querer decirme algo.
-hablamos mañana… ya que vendré sola –solté, y ni siquiera voltee a ver, cual habría sido la expresión de Ania.
-de acuerdo… -asintió –ich liebe dich –soltó, y yo le sonreí ampliamente.
-lo se, yo también lindo -volví a besarlo, y después tome mis cosas, al salir me despedí de Andreas, y note como mi hermana lo veía con desconfianza.
-después de todo al final el lo logro…
-¿Qué? –le pregunte
-tu lo amas –aseguro –fue extrañísimo ver la forma en la que lo tratabas, antes jamás fue así…
-me alegro de que te des cuenta –asentí –entonces espero que me comprendas, estoy total y completamente a favor de mi familia, de mi marido y de mis hijos, no me importa nada mas.
Su rostro, se tenso.
-te entiendo, en cierta forma lo hago… tienes miedo de lo que significa estar dentro de todo esto, te pones en peligro a ti, a los tuyos… pero el fue el único que me apoyo cuando lo necesite. El no me dejo sola, ninguna de esas noches en las que te necesite y te extrañe…
Suspire.
-no voy a dejar mi vida, y tampoco voy a dejar que vuelvan a herir a la misma, de la forma en la que lo hicieron –sus ojos se abrieron de golpe, comprendiendo el mensaje secreto en mis palabras.
-los enemigos de tu familia… ellos fueron los que… -dejo la frase inconclusa, y yo apenas asentí.
-te aseguro que no volverá a pasar… anda sube al auto, para esta hora tu maleta ya debe estar en la mansión. –ella me hiso caso, mas note como clavaba su mirad en mi, como si estuviera tratando de analizarme.
Sabia que era lo que había visto, yo había cambiado, ya no podía darme el lujo de sentirme protegida, y cuidada por todos, debía ser fuerte y debía ser dura, nadie nunca
mas volvería a lastimar a los míos. A nadie.
d verdad perdon si es k tardo... pero la tarea d la u m lo complikaa todooo
y si no, esta PC se pone lentaa y pos, no colaboraa.... rueguen x k mi mama se apure con la laptop... ya m hace faltaaaa... uffff
buenoo se m cuidan y hare todo lo posible x seguir prontoo
bye bye :D
aja Bells manda si que si aja :B
ResponderEliminaraww que liindo Billberto pero Tom me sigue dando miedo en la forma como te mira a ti y a ania :S
y Diosito ojala que su mama de Bells le devuelva la laptop shii? para que nos deje los capitulitos :B
Siguele Bella Bella :B