Tom singing Pain of Love!

Este es el video d la semana. Votaron y lo eligieron... lA peor interpretación de Tom es: Tom singin' Pain of Love! :/

Cap.5

"Juro que lo matare con mis propias manos"

-no déjame que yo voy sola… -me pidió Bells, mientras intentaba arrebatarme la maleta de ropa que llevaba al hospital. Le fruncí el ceño.
-no, por lo menos el día de hoy déjame ir contigo… después de todo Bill es mi hermano, y esta noche yo también quiero estar ahí, cuidándolo… -ella apretó los labios y me vio con decisión, terca como era su habito y costumbre. Y luego solo esbozo una dulce y pequeña sonrisa, que me hiso sonreír a mi también.
-¿eso es un si? –dije mientras tomaba su barbilla delicadamente, ella asintió.
-pero solo porque… siempre es bueno tener a alguien para charlar… -empezó a caminar por el pasillo y yo fui detrás de ella.
Entramos en el cuarto de los mellizos. Después de un mes de permanecer en incubadora por ser prematuros, al fin nos lo dieron. William y Isabella, o Stefan y Alice, como les decíamos para no confundirnos.
Bells se empeño en que el bebe llevara el nombre de Bill, y nosotros estuvimos de acuerdo, aunque claro después entre yo, e insistí hasta convencerla de que seria mas que apropiado llamar a la pequeña,  Isabella.

-esta niña va a ser decidida… y fuerte –había dicho  mi madre la primera vez que la tuvo entre sus brazos, -y va a ser tan hermosa…. –decía encantada, mientras examinaba el delicado rostro de la bebe, sus manitas y su oscuro y rizado cabello.
-y el bebe… es tan bonito… -comentaba Stella mientras alzaba en sus brazos a su hija para que lo viera.
Mi padre que había mantenido un poco la distancia, se acerco en ese momento a verlo. El bebe abrió los ojos, dejándonos ver un extrañísimo color de ojos, era negro, pero variando con la luz parecía un color diferente. En ese preciso instante pareció gris.
La niña no tenía esa particularidad, sus ojos eran castaños, como los míos, como los de mi hermano, así que ese definitivamente seria nuestro pie para diferenciarlos.
-este bebe deberá proteger a su hermana… por sobre todas las cosas… -soltó mi padre –debe llamarse Stefano. William Stefano.
Miramos a Bells, la cual en silencio y medio ausente, asintió a la propuesta de mi padre.
-se llamara William…  -murmuro triste –Stefano
-¿la niña? –pregunto Celeste, la cual veía la escena a cierta distancia. Como si fuera un televidente frente a la pantalla del televisor. La vi confundido, ella solía ser mas sociable.
-me gusta Alice… ¿Qué opinas cariño? –pregunto mi madre a Bells.
-Alice, siempre quise llamar a una hija mía así…
-entonces será Alice… -soltó alegre mi madre, mientras besaba el rostro de la niña –estos bebes son luz de esperanza en esta casa… -la oí murmurar, no supe si Bells también.
En mi afán por alegrarla, me senté a su lado.
-falta segundo nombre… su mellizo tendrá dos nombres, la nena también debe tener otro nombre… ¿no crees? –le pregunte, ella asintió lentamente.
-ya que el será William… que ella sea Isabella… -frunció el ceño.
-no me gusta… no seria bueno que ella llevara mi nombre
-así no es tu nombre, tu eres Isabel, no Isabella. –me queje, haciéndola ver mi punto.
-aun así, se parece, no me gusta…
-vamos Bells… a mi si me gusta,… tu elegiste el nombre de mi hija –solté de pronto, encontrado una forma de lograr lo que deseaba –es justo que yo elija el de la bebe –la vi a los ojos firme, y ella me vio con el labio fruncido en aquel conocido rictus, hasta que me sonrió. Y entonces supe que había ganado.
-entonces será Isabella Alice –ella hiso una mueca de desagrado.
-si va a llamarse Isabella, será entonces Alice Isabella, y no al revés. –sonreí, por lo menos la había hecho pelear, eso era algo.


-vámonos ya es hora… -me llamo ella, y yo la seguí hasta la planta baja. Los bebes se quedaban a cargo de mi madre, incluido Damian. Stella ahora venia mas seguido, y eso era algo que le agradecía, ya que Bells había perdido mucho de sus hábitos, y uno de esos es el de jugar con los niños.
Como si todo lo ocurrido se llevara su alegría, aunque quizás eso fue exactamente lo que paso.
En el hospital, todo seguía igual. Paredes frías, personas de blanco. Y una habitación de la cual ya conocía cada detalle. Y en el centro de la misma, mi hermano. Parecía dormido, así estaba. El constante pitido a lo lejos nos daba una esperanza, el por lo menos saberlo con vida.
Dos meses desde el accidente, dos meses desde que Daniel se fue, dos meses de constante incertidumbre al no saber si mi hermano algún día saldría de esa cama.
Los doctores decían que el estaba totalmente fuera de peligro, y que el coma quizás era algo así como un “escape”, esperábamos que el volviera a nosotros lo mas pronto posible, porque la incertidumbre nos mataba a todo, y afectaba sobre todo a Bells
La noche si fue larga. Entendía el esfuerzo que mi cuñada hacia al venir a este sitio a dormir casi todas las noches.
-¿no te cansas? ¿No deseas salir corriendo? –se me ocurrió preguntarle en el ultimo momento de la noche, cuando ella ya estaba siendo sostenida en mis brazos, a punto de caer dormida.
-esta es la vida que elegí… -fue lo que me dijo, me mordí el labio, tratando de no soltar la siguiente pregunta, pero aun así no pude evitarlo.
-entonces estas con nosotros por que es lo que elegiste… como si cargaras tu “carma” –dije tomando como ejemplo, una extraña frase que bien había escuchado de ella misma. Rio.
-no Tom… yo los amo… son una carga que llevo con gusto –la vi sonreír. –No me arrepiento de nada, aunque tengo miedo… de lo que pueda pasar… -la vi relajar aun mas sus músculos, y recostar su cabeza en mi pecho.
-ahora mismo me muero de miedo, le tengo pavor a la idea de… perder… a Bill… -murmuro de ultimo, antes de perderse en la inconsciencia.
El escuchar esa ultima frase me produjo dos sensaciones completamente distintas, y contradictorias. Primero la mas fácil, felicidad. Felicidad porque ella en verdad nos amaba, a todos nosotros. Celos.
Ese sentimiento es el que no puedo entender, la  punzada en el pecho, cada vez que recordaba su ultima frase “pavor de perder a Bill”, pero ¿Por qué?
¿Celos de mi hermano?, eso seria una reverenda locura, una estupidez. ¿Celos porque?
¿Por qué tiene a alguien que lo ama?, eso ¿no debería hacerme feliz también? ¿Qué diablos pasaba conmigo?, me cuestione, antes de dejar caer mi cabeza en el mueble, para dormir.



Sentí a Bells saltar de pronto de mis brazos, y resbalarse entre ellos. De la sorpresa me incorpore de golpe. Solo para verla a ella sentada en el piso, viendo anonadada un punto especifico. Seguí la dirección de su mirada, y yo mismo no pude evitar asombrarme.
Bill estaba despierto. Lucia confuso, incomodo, y sobre todo no veía a mí, el solo veía a Bells.
La cual se puso de pie de pronto, y corrí a el. Lo abraso y beso seguidamente, mientras yo aun permanecía en el mismo punto, sobre todo por la incomoda punzada que aun me molestaba en el pecho.
-¡que paso? –murmuro el, mientras aun Bells permanecía en sus brazos. -¿los niños?... –cerro los ojos, y se llevo la mano a la cabeza. -¿están bien? –pregunto dirigiéndose a Bells.
Yo mantuve silencio, y Bells solo se soltó a llorar en sus brazos.
-amor… -murmuro el.
-Bill… voy a llamar a un medico –dije mientras me dirigía  ala puerta.
-¡no! –grito de pronto –quiero saber de mis hijos…¿Issy? –pregunto mientras  levantaban el menton de Bells. La cual solo negó.
Mi hermano permaneció en silencio, hasta que su rostro se convirtió en una mascara de odio.
-¡¡malditos!! –grito, antes de jalar con fuerza la intravenosa que llevaba. El aparato que captaba sus latidos cayó al piso, al mismo tiempo de que el pitido se volvía más rápido.
-calma… Tom llama al doctor –me pidió Bells, yo grite a todo pulmón en mitad del pasillo en busca de un medico.
Una enfermera apareció de pronto, llevaba un calmante y repetía un
“calmase” “cálmese por favor”, mas mi hermano solo seguía gruñendo, lleno de rabia, maldiciendo a alguien, mas no entendía  a quien.
-¡Tom! –grito en el momento en el que la enfermera le lograba poner el calmante, yo me acerque a el.
-Car… Carl… -notaba que las palabras se quedaban en su garganta, estiro la mano y clavo sus uñas en mis brazos, gruñí por el dolor.
-no comprendo que… -solté molesto y confuso.
-Carlisle…. –soltó de ultimo, antes de que empezara a caer débil en la camilla, y cerrara los ojos.
-Carlisle… -repetí para mí. Se había esforzado tanto en decir ese nombre. ¿Por qué?
Entonces una sucesión de imágenes vinieron a mi mente. Yo si había escuchado ese nombre antes, pero hacia tanto tiempo. Pol, el amigo de Bill nos abría hablado de el.
Seria el mismo Carlisle, entonces ¿ese fue quien?
No, no podría ser, ese era el causante de lo ocurrido, ¿el?
Maldeci a pulmón, antes de salir corriendo de la habitación. Si era cierto, si mi hermano se había esforzado a ese extremo para pronunciar ese nombre, era por algo. Y si ese maldecido había dañado de esta manera a mi familia, juro que lo mataría con mis propias manos.


chiki cap, el próximo mas largo... lo prometo :D

3 comentarios:

  1. wii por fin puedo comentar algún capitulo tuyo :B'

    dime aca tambien va a haber el BIC Interview?
    y ya no la vas a seguir en potter fics?

    ResponderEliminar
  2. pos a potterfis ya no... aja :(
    no confio en esa paginaaa
    y shi, primera vez k leo un comentario tuyooo
    :D feliz x esooo

    ResponderEliminar
  3. aww gracias ;D
    y si en potterfics no podia ni registrarme asi que me frustre pero seguia leyendo la fic ;D y ke bueno que la hiciste en blogger ;D

    ResponderEliminar